Airbnb: otra víctima del COVID-19

Airbnb: otra víctima del COVID-19

En un país donde el sector turístico aportó el 8.7% al Producto Interno Bruto (PIB) durante 2019, ¿cómo cambian las piezas cuando se cruza una pandemia?

Si hiciéramos una lista de todos los negocios que han salido afectados a causa de la pandemia, el resultado sería interminable. Si hacemos memoria, no fue hasta el 11 de marzo de 2020 cuando la Organización Mundial de la Salud declaró al COVID-19 como una pandemia mundial. En ese momento, lo que parecían ser solamente semanas de incertidumbre, hoy siguen agregándose días al conteo que parece no terminar.

Mientras que muchos negocios decidieron cerrar e incluso dejar a sus empleados sin goce de sueldo, Aribnb terminó tomando la decisión de apoyar a sus “anfitriones” con un fondo de 250 millones de dólares, para que de esta forma pudieran solventar una parte de sus pérdidas por cancelaciones.

Lamentablemente, esta iniciativa solamente apoyó en el principio de la pandemia y a aquellos que tenían una cancelación entre el 14 de marzo y el 31 de mayo, cubriéndoles el 25% de lo que hubieran recibido acorde a su política de cancelación (según datos de la página oficial de Airbnb México).

A pesar de los esfuerzos, las pérdidas han sido inminentes. En entrevista con CNBC, el CEO de la empresa, Brian Chesky, terminó sentenciando lo siguiente: “Tardamos 12 años en construir Airbnb y lo perdimos casi todo en cosa de cuatro a seis semanas”. Es así como descubrimos que los negocios también se asemejan a un juego de Jenga: a pesar de que te tomes todo el tiempo del mundo en construir algo, un simple movimiento puede hacer que caiga hasta la más complicada estructura.

Para él, el modelo de turismo ha cambiado drásticamente e incluso, cree que nunca volverá a como lo conocíamos. Según datos de Forbes México, 70% de las propiedades anunciadas en la app, curiosamente no estaban en lugares catalogados como turísticos. 

En el caso de ciudades turísticas, el panorama tampoco fue favorecedor. Anfitriones terminaron declarando que al menos en el período de marzo a abril de 2020, reportaron en promedio un 95% de cancelaciones para alojamientos programados.

Después de un año catastrófico para la empresa, las cifras de este 2021 parecen pronosticar un futuro mejor.

A pesar de eso, las acciones de Airbnb han empezado a dar un panorama que promete ser más positivo para 2021. Según datos del portal “El CEO”, la empresa terminó superando los 100,000 millones de dólares en valor de mercado durante los primeros días de este año, a solamente un mes de haber debutado en Wall Street así como reportando un avance del 30% en sus acciones.

¿Qué sigue para el futuro de Airbnb y sus anfitriones?

Como la mayoría de negocios, Airbnb también tendrá que seguirse adaptando a esta “nueva normalidad” que nos ha tocado vivir: extremando medidas sanitarias y brindando a sus usuarios lugares aún más higiénicos y seguros. 

En entrevista con varios anfitriones, la mayoría han afirmado que mientras las reservaciones antes se hacían por períodos cortos, hoy abundan las que son por meses enteros. Gracias a esto, han podido mantenerse en el mercado y a pesar de tener que bajar sus precios, les aseguran reservas constantes.

Ahora bien, hay quienes también han afirmado que terminaron reservando incluso externamente de Airbnb: es decir, se anunciaban por la app, pero terminaban cerrando el trato por fuera de la app. ¿La razón? Dar precios más atractivos para sus clientes potenciales y evitar las comisiones de la empresa.

Hoy, hospedarte en un Airbnb termina siendo una experiencia totalmente diferente. Desde la búsqueda, puedes encontrar opciones desde el sello de “espacio sanitizado”, hasta personal de limpieza que acude a tu hospedaje portando todas las medidas de seguridad. Por otra parte, la experiencia también se ha visto reducida en el sentido de que no pueden ofrecerte las mismas amenidades que antes ponían. Por ejemplo, en la cocina, los propietarios solo pueden dejar ingredientes nuevos y “no reutilizables”, haciendo que terminen optando por tener estancias cada vez más minimalistas y sencillas.

Lamentablemente, como usuario no te termina quedando otra opción más que confiar en que todos los objetos y muebles fueron debidamente sanitizados, pero la realidad es que ante los riesgos de una pandemia, es mejor dudar y limpiar todo por uno mismo.

Partiendo de estas afirmaciones y cifras, el futuro de Airbnb sigue siendo incierto, pero lo que sí parece ser inminente, es la decisión de los anfitriones de tomar las medidas que sean necesarias, para seguir siendo una opción para los turistas y así, seguir en el mercado.

Laura López Trujillo
author of the article


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.