El home office en números

El home office en números

Mientras que el home office se vuelve una realidad cada vez más inminente, la pregunta que surge es: ¿se volverá una oportunidad viable para el futuro? 

Cuando hablamos de la pandemia, invariablemente pensamos en la modalidad de trabajo remoto. Curiosamente, a veces creemos que por vivirlo nosotros, los demás lo están haciendo también. La realidad es que no funciona así para todos. 

Si hablamos de ciertos trabajos, en especial los que necesitan trato directo con los clientes o con la materia prima con la que laboran, son los que se han visto más afectados. Ahora bien, quienes han tenido que cambiar su modelo de trabajo, a pesar de que tuvieron dificultades para adaptarse, hoy han evolucionado de mejor manera. 

Según la encuesta realizada por Kaspersky a trabajadores de Pymes, el 78% de los entrevistados coincidieron que les gustaría no regresar al modelo de trabajo anterior al COVID-19. ¿Esto qué quiere decir? Que, a pesar de generar ciertos inconvenientes, ha terminado siendo una mejor opción para trabajar.  

Ahora bien, ¿qué papel han terminado de desempeñar los gastos generados por el home office? 

Reforma que regula el teletrabajo en México 

El pasado 12 de enero, entró en vigor la Reforma que regula esta cuestión. Según esta disposición, los que saldrán beneficiados serán quienes desarrollan más del 40% del tiempo de sus actividades vía remota. 

El home office es una realidad actual que significa un ahorro tanto para el empleado como para las empresas

Según datos del Gobierno de México, estas serían las obligaciones tanto de las empresas como las de los trabajadores: 

Mientras que en México y varios países alrededor del mundo intentan brindarles mejores condiciones a los trabajadores en línea, existen otros países que opinan que esto es un privilegio. 

Según estrategas basados en investigaciones de Deutsche Bank, trabajar en línea significaría un derecho del que no todos podremos gozar en el futuro, por lo que quienes tengan este beneficio, deberían pagar un impuesto para equilibrar la balanza. 

Partiendo de esta premisa, el equipo propone que los “beneficiados”, tendrían que pagar un impuesto del 5% en el futuro, gracias a que podrán trabajar desde casa más adelante; es decir, cuando no sea un mandato del gobierno. 

De esta forma, se lograría obtener aproximadamente 48 mil millones de dólares al año en Estados Unidos y alrededor de 16 mil millones de euros en Alemania. La intención de esto sería poder ayudar a quienes no gozarían de esta modalidad o no generan tantos ingresos, y de esta forma, financiar subsidios. 

Trabajar vía remota… ¿brinda ganancias o pérdidas? 

CONCEPTOPRESENCIALONLINE
LUZ$95$100
INTERNET (WIFI)$479$479
TRANSPORTE$230 (metro)$10 (metro)
COMIDA$1495$1280
PLAN DE CELULAR$499$499

*Gastos aproximados mensuales de una persona trabajando en Ciudad de México.

Por un lado, los trabajadores están ahorrando en traslados y comida, haciendo que se invierta menos gasolina o dinero para transporte público y en el caso de la comida, no caer en la tentación de salir a comer a algún lugar con los compañeros de trabajo. 

A pesar de eso, según datos de las investigaciones de Deutsche Bank, continuar con esta modalidad podría generar un perjuicio para las economías nacionales. 

“Ese es un gran problema para la economía, ya que ha llevado décadas y siglos construir la infraestructura comercial y económica más amplia que respalda el trabajo cara a cara” declaró Luke Templeman, líder de la investigación. 

Lo cierto es que la realidad que aún vivimos nos impedirá regresar a lo que antes conocíamos incluso, nos atreveríamos a afirmar que esa realidad ya no existe. Mientras la crisis por COVID-19 siga vigente, las empresas y modelos de negocio tendrán que adaptarse, transformarse y reinventarse frente a un mundo que parece cada vez más incierto. 

Lo esencial para el mundo de los negocios será retomar las cosas que se estaban haciendo bien en el pasado, aprender de los aciertos y errores del presente y adecuar el futuro que se avecina para todos. 

Laura López Trujillo
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