GUM: Moda Eco Friendly en Venezuela

GUM: Moda Eco Friendly en Venezuela

GUM es una iniciativa que nace del amor al reciclaje y a la capacidad de convertir pequeñas marcas en potenciales comercios con ingresos económicos que la hagan sostenible y atractiva al consumidor actual. 

Cursando el actual siglo XXI como habitantes del globo terráqueo las tantísimas consecuencias climáticas y de escasez de recursos naturales han llevado a reflexionar acerca de los cuidados que como huéspedes le ofrecemos a nuestro planeta. Y es que, con tantas y tantas problemáticas sociales, económicas y medioambientales hemos reformado la consciencia del consumidor, creando clientes cada vez más críticos en la selección de productos que sean amigables con los ecosistemas naturales y con los derechos esenciales. 

En Venezuela aún son contadas las empresas en las que se habla de reciclaje y uso de productos biodegradables, pues el foco de atención siempre ha estado en el preciadísimo petróleo y su boom nacional a mediados del siglo pasado aún nos mantiene ocupados, así mismo la explotación minera, la agronomía y la producción ganadera, avícola y pecuaria siguen en abundancia en el mercado.

Una situación bastante particular en el país es la migración de muchas de las grandes industrias dada a la inestable seguridad económica que ofrece actualmente el sistema venezolano, esto solo ha creado dos vertientes comerciales: la importación de productos extranjeros para ser revendidos en el país y el inicio de pequeños emprendimientos, que en algunos casos afortunados logran posicionarse como marcas reconocidas. 

Este último es el camino que ha tomado GUM, una marca que nace para el año 2019 de la inspiración del reciclaje de un material tan versátil como noble para sus usos. Se trata de la tripa de caucho reusada, esta resistente goma se amolda perfectamente al mundo de la moda con la capacidad de generar accesorios utilísimos durante la vida cotidiana y asegura una larga duración para quien los adquiera. 

Un negocio que inició a lo sumo con 300 USD y que se está posicionando poco a poco para un target cada vez más amplio, esto dado a lo diverso de los productos que de él se pueden obtener. Al inicio, la inspiración llegó por unos guantes para hacer ejercicio en barras paralelas, según comenta Carlos Farrera precursor de todo el proyecto, fácilmente luego la tosca tripa de neumático se fue convirtiendo también en tarjeteras, cinturones, bolsas deportivas y próximamente carteras para dama e incluso calzado.

Para estas producciones se ha valido de la mentoría de algunos conocedores de oficios como la costura y la talabartería, llegando a crear moldes para sus diseños y ensamblando, todo por sí mismo. Así es, Carlos ha realizado personalmente cada uno de sus productos dando de esta manera resonancia al Slow Fashion, tendencia defensora de los derechos humanos de todos aquellos que sufren explotación laboral a causa de la esclavitud moderna que imponen las grandes industrias textiles en diferentes partes del mundo. 

A su vez, genera empleo al hacer contacto con un número determinado de transeúntes de la ciudad de Valencia, a quienes les paga 0.25 USD por Kg de material recolectado, en contraparte a los 0.10 que obtendrían habitualmente por un Kg de plástico en otras empresas de mayor calibre. Esta iniciativa entonces es de gran ayuda económica para estos recolectores, puesto que, al conseguir cuatro tripas medianas de camión, de unos 3kg cada una, les daría un total de 3 USD por una entrega, que llega a sobrepasar el salario mínimo mensual venezolano. Aunado a esto, no solo brinda notorios beneficios económicos a personas necesitadas, sino que además contribuye con el mantenimiento de la limpieza y la reducción de contaminación de nuestras calles. 

Atreverse a realizar emprendimientos es importante, y más lo es cuando este favorece la preservación del medio ambiente

Aunque ha tenido asesorías y una extraordinaria mano derecha para el diseño de su imagen para las redes sociales, está satisfecho de haber podido plasmar en gran parte lo que representa su marca. Una línea extensible de accesorios que pasan de un material de 0.25 USD el Kg a carteras, cinturones, guantes o bolsas de entre 5 a 10 USD dependiendo del accesorio, en los que hasta su empaque es eco responsable. 

Las ventas de los mismos se realizan generalmente de manera online, siendo Instagram la red social en la que más tienen resonancia, su usuario es @Gum.ve y aunque es bastante dinámica y responsable la interacción de este modo actualmente con el tema pandemia, Carlos no deja pasar ninguna oportunidad en la que su emprendimiento puede salir a la luz en ferias de pequeños productores o programas de formación de futuros empresarios. 

A continuación, muestro una tabla de costos y utilidad de los productos:

Nombre del ProductoCosto de Materia Prima (USD)Costo de Venta (USD)Utilidad (USD)
Cayeras GUM253
GUM Wallet 1.531.5
Bolso Tula 484
Cinturón Clipit1.531.5

Es entonces GUM una marca que promueve productos duraderos, prácticos y minimalistas, amigables con el medio ambiente y a su vez muestra de cómo fluyen los pequeños emprendimientos en su transición a empresas respetuosas a los derechos laborales y que aún mantienen en ellas impreso el sello del reconocido petróleo venezolano, esta vez reciclado. 

Anisabel Suárez Blanco
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